Una de las tantas cosas que me sacan de mis casillas son las faltas de ortografía, me saltan de los textos como si fueran ellas las que me esperan a mi ansiosas de ser descubiertas, no digo que soy primogénito de Cervantes, pero ha sido una facultad aprendida a base de chingadazos en la escuela, y en la casa; Hoy bloggers hablaré de la pinche ortografía, santo y demonio para muchos. Como olvidar a la maestra Lolita! Si te aventaba los borradores en la frente si no ponías intención, ahora imagina si veía errores
(horrores) de ortografía, como olvidar a Zulli Tocaven que me regreso infinidad de veces la tesis por encontrar errores garrafales o simplemente atentados a la lengua en sintaxis o gramaticales, la ortografía es como un virus, y cuando te infectas de ese virus ya no hay cura alguna para remediarlo, y vas por la vida creyendo que todos deben estar infectados de lo mismo.
Yo entiendo que para algunos ya es ganancia el medio leer y medio escribir y lo acepto hay algunos a los que no se les puede exigir más, sin embargo no cabe en mi cabeza personajes que se ostentan con el título de Licenciado en Comercio Internacional, Licenciado en Contaduría, con maestría en: Bla bla bla, y escriban: “remiciones, zótano, desgloce, tuvo de cobre, moviliario, targeta.
No sé si les pasa
( o quizá es que soy un maniaco compulsivo) cuando están leyendo un texto y encuentran un error así de desagradable, todo pierde coherencia, y dejas de ponerle atención y el espíritu de la maestra Lolita se apodera de mi, y empiezo a buscar otra falla, tengo una anécdota muy chistosa que viví en la prepa hace algunos años, yo me llevaba mucho con Javier de quien estaba perdidamente enamorada una morena que se llamaba Yenni o algo así, y se le ocurre a esta fulana enviarle una carta, sin embargo no sabía que Javier ya estaba apartado, pues para no entrar en detalles que no vienen al caso la carta fue examinada minuciosamente, y estaba plagada de faltas de ortografía, se las encerraron con rojo les sacaron copias y las pusieron en la puerta de los salones de clases de su edificio; yo se que la acción fue muy impropia pero les aseguro que Yenni mejoró su ortografía luego de ese atentado a su redacción; yo en lo personal hago eso cuando me entregan un Curriculum Vitae, y viene con faltas de ortografía y errores gramaticales tomo un bicolor y con el color rojo empiezo a resaltar los errores; es obvio que no tomo en cuenta un candidato así.
En la actualidad hay infinidad de Pseudo-correctores ortográficos en tu email, en tu hoja de cálculo, en el Word, en fin en TODO… hay quieres confían plenamente en ellos y no saben que incluso estos correctores fallan, no te puedes fiar de una PC para que te corrija las muletillas y errores de sintaxis, o simplemente escribes la palabra correcta pero gramaticalmente no tiene ni pies ni cabeza lo que escriben. Pero dos tercios de los que tienen acceso a ellos
(computadoras y celulares) se abstienen de usarlos por su mala redacción y ortografía.
"Quiero la computadora para estudiar", dice el adolescente tergiversando sus intensiones. Lo que ellos quieren es el diccionario de ortografía del procesador de textos para que los salve de pasar vergüenza. Grande es la desilusión cuando se dan cuenta que el diccionario no sabe conjugar verbos y componer con pronombres personales o posesivos; y más grande es la sorpresa, también, cuando el procesador de textos, ante una duda, pregunta si el término a corregir es un sustantivo, un adjetivo o una preposición, etc.
Son muchos los que, ya con una carrera a sus espaldas, incluyen estos típicos errores en sus correos: Haber si te mejoras, Ay que ver, dalo por echo, Me hecharon de allí, Espero que lo hallas terminado… Puedo entender muchísimas cosas, como ignorar las mayúsculas, e incluso ciertas abreviaturas al más puro estilo SMS. Pero creo que hay ciertos límites, y que los ejemplos como los de arriba y el del diario superan dicho límite.
Mis sobrinos por ejemplo, escriben 6 de 10 palabras mal y no les importa el no aprender, cuando en el Messenger me dicen:
Beto dice:
-Tio que bas acer el sábado.
aLeBriJe dice:
-Tio que bas acer el sábado.<<---- Tío ¿qué vas a hacer el sábado? Por que se que de tanto joderlos con lo mismo algún día se acordaran como es la manera correcta. Otra cosa que me desespera es que antes los maestros te pedían un ensayo de veinte cuartillas sobre la guerra civil a mano; y tenías que fajarte en la biblioteca a leer por horas, y luego a clasificar y mucho cuidado que no tuviese faltas de ortografía porque te lo regresaba y no tenias calificación; hoy es wikipedia/copiar/pegar/ impimir, olvídate de lo demás, jamás hubo un proceso de comprensión por ello no supieron de que se trató la tarea, y lo más probable es que a los de mi generación les preguntes y aun se acuerden y a ellos al otro día le preguntas y no saben ni tienen idea de lo que les hablas. Dejare la cultura general para otro post y me regreso a la ortografía. Hay un tópico erróneo es que hay que leer mucho para sacarse la mala ortografía. La computación e internet y específicamente los blogs han logrado algo que décadas atrás era imposible lograr: que los niños y jóvenes lean kilómetros y kilómetros de texto, no solamente en la pantalla, dado que la computación los remite a revistas, manuales, comics, y otras fuentes. Es clásico encontrar letreros en diversos lugares con frases como:



Aunque a veces pensemos que la ortografía es un idioma desconocido para muchos, yo pienso que corregir a los superiores es meterse en terrenos aun más escabrosos, por ello mejor ayudemos a los demás y dejemos que los que se creen que el suelo no merecen que lo pisen y comenten errores de esta índole sigan en su error la vida les enseñara más adelante como son las cosas, yo en lo personal debo confesar que cambie mi “
fuente por asi decirlo” quise tener una personalidad en mi escritura y cuando se puede la aplico y es intercalando mayúsculas y minúsculas togas en el mismo tamaño, y a veces giro a letra e claro eso solo lo hago en las listas del gym, la bitácora de entrega/recepción.
En fin y ¿en ustedes que tal anda la ortografía? Cuéntame.